Thursday, January 14, 2021

RAMIRO LIZONDO ASUME GERENCIA DE EASBA CON LA MISIÓN DE REACTIVAR LA INDUSTRIA AZUCARERA EN LA PAZ

 El ministro de Desarrollo Productivo y Economía Plural, Néstor Huanca Chura, posesionó este lunes a Ramiro Lizondo como gerente general de la Empresa Azucarera de San Buenaventura (EASBA), con el desafío de reactivar el funcionamiento de esa industria, emplazada en el departamento de La Paz. 

“El desafío es, nuevamente, poner en funcionamiento nuestra planta industrial, generar el desarrollo económico regional, fortalecer el complejo productivo de azúcar. También es importante fortalecer la presencia de nuestro producto, el azúcar producido en San Buenaventura en el mercado nacional. Ya estábamos en el mercado nacional, pero lamentablemente el gobierno de transición prefirió darle preferencia a la industria privada cuando nosotros teníamos el mercado casi garantizado”, dijo el ministro Huanca en el acto de posesión.

La autoridad pidió a la nueva autoridad trabajar por la reactivación económica y productiva de esa empresa pública, “que es bandera para los paceños”, con el objetivo de recuperar “pronto” la producción de azúcar, alcohol y derivados. Recordó que en la última zafra, esa empresa azucarera reportó una producción  de 320.000 quintales de azúcar y un millón de litros de alcohol.

“Esperamos que con su participación, con más fuerza y de manera coordinada, con las organizaciones, los movimientos sociales, los actores productivos de la región y el departamento de La Paz, podamos cumplir nuestro sueño. Recomiendo cumplir las tareas encomendadas por nuestro presidente Luis Arce, nuestro hermano vicepresidente David Choquehuanca para la reactivación del aparato productivo de manera transparente”, exhortó.

A su turno, Lizondo dijo que es un honor volver a dirigir esa industria azucarera, que es importante para “el desarrollo del país y principalmente del norte de La Paz”.

“Tengo un muy especial cariño por esta empresa, es parte de mi vida, mi esfuerzo, mis conocimientos, mis sueños los he dedicado a este proyecto. Así que vuelvo con todo el ánimo, con toda la misión, la decisión de que este proyecto está aportando con el desarrollo del país, y que vamos hacer el máximo esfuerzo para ponerle en marcha”, remarcó.

El gerente de EASBA anunció que realizará una evaluación de la situación actual de la empresa y sobre todo del trabajo y la producción que realizó esa industria durante el gobierno de transición.


Tuesday, November 24, 2020

Impiden ingreso a oficinas del Sedem y empleados denuncian intervención

 Empleados del Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas Productivas (Sedem) denunciaron la intervención de la empresa estatal, ya que la mañana de este martes no se les permitió ingresar a sus oficinas cuando se presentaron a trabajar.

“Hoy no han dejado entrar a nadie, algunas personas salieron (del edificio) y dijeron: ‘Váyanse a sus casas, hoy no van a entrar’”, contó a Página Siete Digital uno de los varios funcionarios de la institución al que se le negó el ingreso al edificio ubicado en Sopocachi.

Ante la consulta de este medio, desde la Unidad de Transparencia del Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural se informó que "se realizó una verificación del estado situacional de la empresa Sedem y cómo están realizando la transición de las direcciones ejecutivas para reencaminar el manejo de la empresa adecuadamente".

Esa cartera de Estado publicó más tarde, a las 11:40, un comunicado en el que negó que haya despidos y sostuvo que sólo se realiza una "verificación de la situación actual" de la empresa.

Desde las 7:30 de este martes, decenas de dependientes de la institución se apostaron en inmediaciones del edificio ubicado sobre la avenida Jaimes Freyre, a la espera de alguna instrucción, mientras que otros decidieron marcharse ante el anuncio de intervención.

A las 10 de la mañana, cuando se evidenció que decenas de funcionarios esperaban frente a las instalaciones, desde el interior de las oficinas mandaron a avisarles que tres personas por área podían ingresar al edificio junto a un notario.

"Hemos pedido explicaciones de que a raíz de qué se había intervenido. Como la gente no se iba, volvieron a salir y dijeron que podían entrar tres personas por área y con notario, como si nos hubiéramos robado las cosas, entraron y están con las puertas cerradas”, contó otro de los dependientes.

Al menos 40 trabajadores se encuentran en puertas de la institución, mientras que unos 20 funcionarios ingresaron para continuar con la atención de subsidios, que se realiza con normalidad.

Los trabajadores del Sedem comentaron que estas acciones, ejecutadas sin notificación, comenzaron el lunes, cuando les pidieron un respaldo informático de sus computadoras. Además, al salir ayer después de cumplir la jornada laboral, les revisaron las mochilas y carteras.

La medida de dejar fuera de las instalaciones a los empleados sólo alcanza a los que tienen cargos administrativos y de oficina, ya que la entrega del subsidio continúa sin problemas en esas instalaciones. 



Monday, June 8, 2020

Empresas del Sedem viven del subsidio, algunas tienen pérdida

Las empresas estatales, muchas de las cuales dependen del Servicio de Desarrollo de Empresas Públicas Productivas (Sedem), son deficitarias y sus ingresos dependen del subsidio de lactancia. Sólo algunas, como Cartonbol, reportan utilidad y tienen un mercado y futuro.

La evaluación fue realizada por Jaime Aliaga, exgerente del Sedem, que estuvo al frente de esta entidad desde finales de noviembre de 2019 hasta el 22 de abril de este año. Para la creación de estas empresas se utilizaron recursos de las Reservas Internacionales Netas (RIN) que fueron al Finpro, créditos del Banco Central y del Tesoro.

Balances oficiales del Sedem reflejan por ejemplo que Cartonbol el año pasado reportó una utilidad de 4,5 millones de bolivianos, superior a los 1,1 millones de bolivianos de 2018.

La Empresa Productiva de Semillas reportó 15,5 millones de bolivianos de pérdida en 2019.

La Empresa de Abonos y Fertilizantes tuvo un resultado negativo de 9,6 millones de bolivianos. Por su lado, la Empresa Productiva de Envases de Vidrio (Envibol) reportó 11,3 millones de bolivianos de cifras rojas.

Según Aliaga, Cartonbol puede subsistir, ya que tiene un mercado en otras empresas públicas como Emapa, además de empresas privadas. Pero no tiene más espacio físico para crecer, aunque tiene deudas.

En el caso de la Empresa de Abonos y Fertilizantes, Aliaga observa que el 95% de sus ingresos provienen del subsidio.

Terminó importando fertilizantes líquidos que ni siquiera los diluye. Sus operaciones en ese campo se limitaron a adquirir de terceros, fertilizantes como úrea y otros, para comercializarlos mediante ventas con pago diferido a asociaciones de productores. “Los niveles de mora son elevados y los procesos penales para la recuperación de deudas son parte de sus tareas”, añadió.

Por otra parte la Empresa de Semillas adquiere de terceros granos de arroz, frejol y otros, para proveer al subsidio. También ha incurrido en operaciones de venta de semillas con pagos diferidos. “Entre ambas empresas tenían cerca de 13 millones de bolivianos o más como cuentas por cobrar en ejecución, por ese tipo de operaciones. Tienen deudas por cobrar a corto plazo y no pueden recuperar y están pagando salarios y estos meses de pandemia no han estado generando ingresos”, puntualizó.

Sobre Emvibol, Aliaga cree que es una empresa destinada a la muerte porque si bien genera algunos ingresos, en sus gastos no figuran los costos de energía eléctrica, GLP y salarios.

El crédito del Finpro para esta empresa era de 58 millones de dólares. La primera cuota a capital, vencida la gracia, debe pagarse este agosto próximo. Los gastos de operación (gas licuado, electricidad para mantener alta temperatura del horno, salarios, insumos y otros) desde que se inició, se imputan todavía al préstamo como capital de operaciones. El precio de los envases, a la capacidad con la que se estaba trabajando (12 %) no cubrirá los costos de operación.

La planta fue enclavada en Zudáñez y muy lejos del más próximo city gate de gas natural. Ni en los próximos cinco años habrá gasoducto cercano. Optaron por gas licuado de petróleo para alimentar el horno.

Aliaga señala los bloqueos de noviembre estuvieron a punto de adelantar en cinco años el apagado de ese horno, que tiene que permanecer encendido a más de 1.500 ºC consumiendo gas y electricidad en ingentes cantidades, materia prima y otros insumos. “Estar tan lejos del gas natural, como el producto de los mercados, realmente confirma que, si alguien se empeñaba en plantear un proyecto peor que éste, quizás no lo hubiera logrado”, indica Aliaga.No fue un proyecto “llave en mano”. Se contrató a una empresa cooperativa de Uruguay, Envidrio, para el diseño final del proyecto y transferencia de know how. Ésta se limitó a comprar los equipos y luego contrató técnicos venezolanos de Venvidrio, que se encargaron de poner la planta en funcionamiento. “Los uruguayos, después de noviembre, dejaron el país sin culminar el contrato. Los venezolanos desaparecieron a comienzos de diciembre. No se pudo encontrar en los archivos el diseño final del proyecto”, observó.

La Empresa Productiva de Cementos de Bolivia (Ecebol) emprendió dos proyectos para producir clínker y cemento portland en dos plantas, una en Oruro y otra en Potosí con créditos provenientes de las RIN que superan juntos los 600 millones de dólares. La primera operó con relativo éxito, pero al igual que muchas empresas de occidente, fue afectada por el atentado que terminó volando el gasoducto Carrasco el 13 de noviembre.

Se tuvo que apagar el horno y se dañó el refractario y se lo reparó y encendió el 28 de diciembre.

Ya se había prevendido gran cantidad de cemento. Se volvió a producir, hasta que, comunarios, parlamentarios y otros, prepararon una toma de la planta el 10 de marzo. Esa acción culminó con una nueva parada del horno y otro daño y se vino la pandemia. “En julio vence el período de gracia y debe pagar 23 millones de dólares del crédito y estuvo parada cinco meses”, subrayó Aliaga. La de Potosí aún no opera.

Punto de vista
Jimmy Osorio
Economista y analista
“Se desconocen planes y metas”

El actual modelo económico, heredado de la administración del MAS, apuesta por la intervención del Estado en casi todos los sectores productivos, esto con el objeto de controlar mayoritariamente la demanda interna.

Es por esa razón que el Gobierno de entonces (2006- 2019) creó una serie de empresas de diferentes rubros, que puedan generar excedentes para el erario nacional. Sin embargo, el tiempo nos ha demostrado que gran parte de las empresas públicas creadas por el gobierno del MAS han sido creadas más por intereses políticos que técnicos. Muestra de ello es que el 86,5% del presupuesto total 28 empresas públicas en funcionamiento, corresponden a tan sólo tres empresas, YPFB, ENDE y Comibol.

Las 25 empresas públicas del Estado, en los últimos años han ido presentando pérdidas en sus balances como es el caso de la empresa de semillas.

Sin embargo, aunque estas “pequeñas” empresas registren pérdidas o ganancias, el impacto con relación al crecimiento económico nacional será mínimo.

Por otro lado, todavía no se puede acceder a la información de las empresas, no se puede revisar los estudios técnicos, económicos, sociales y ambientales para su creación. Tampoco se puede ver los planes de negocios y ver las evoluciones de sus indicadores financieros para ver si las empresas están cumpliendo con sus proyecciones.

Se hace necesaria la revisión de cada una de las empresas estatales y su rol productivo, pues existen algunas compañías que, conforme a la normativa comercial, ya estarían en quiebra técnica y sería el nivel central de Gobierno el que esté manteniendo con vida a estas empresas a través de transferencias a fondo perdido.